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Ariel

I

Imberbe puro

sin la señal profana aún

sus labios muestra sin saber.

1.1

Cuando en sueños visitaste mi cama

habías arrojado tus vestiduras

abandonadas en desorden se convirtieron en mortaja

cuando en instante ha gozosas

cubrían tus muslos

bebían satisfechas

el pliegue de tu brazo la curva que a entrepiernas

suavemente nimbada

adorna tu figura.

1.2

Mis pasos se arrebatan para alcanzarte

pasos inútiles

que se borran en el sinsabor de tu inocencia.

1.3

Cuando anochece

desnudo de toda pompa

desnudo de toda intención

recorres mansamente el camino que lleva hasta mis brazos.

No lo sabes

cuando me encuentras

te sorprende ver que a tu mirada mi cuerpo se hace hoguera.

Virgen de todo mal te apartas sacudiendo cenizas.

2

Pero una noche recogiste tus alas

mi mano blanca en puño buscó refugio oscuro

dolorosa corona tu esfínter lastimado me esposaba a gritos.

2.1

Lo conseguí una noche cuando

furiosamente el viento aplastaba muñecas

sobre las paredes y pintaba del rojo

de sus bocas manchas de labio abierto.

2.2

Cual un pez atravesado por un rayo

vibrante retorcías tu espalda sujetada a mi boca

gimiente ante mi brazo apretado a tu pecho

níveo mi otra mano sostenía tu muslo

dolorosamente ensartado tu grito vano apuntaló mi cuerpo sumergido.

2.3

Tu dolor era el mío y transitamos juntos campo abierto de brasas encendidas

nuestros pies inocentes

dejaban huellas vivas que se esfumaban locas

cenizas cubriendo tu agonía.

2.4

Hundido en grito tu cuerpo me sostiene.

2.5

Ya sabes que sostener mi cuerpo enarbolado agrandará tus ojos para siempre.

2.6

Cuando desnudo de pies y manos descubras la enorme dimensión de tu sacrificio

y no quieras marcharte

rogaremos los dos para que pronto acabe.

3

Sólo nosotros dos sabemos en qué momento exacto el amor sabiamente enterrado saldrá a la luz para no enceguecernos de soledad.

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